Setirse atrapado es una de las peores sensaciones que uno puede llegar a experimentar.
Estás en una habitación, entre cuatro paredes, con la puerta cerrada y mirando hacia la ventana. Tras ella está el mundo, la libertad... Podrías salir corriendo, claro que podrías; en realidad nadie te lo impide. Pero si salieras, seguramente nada cambiaría tu situación. Sentirse atrapado va más allá de una habitación, de cuatro paredes, de una puerta o de una ventana.
Esas cadenas se cargan allá a donde vayas y son indestructibles: fabricadas con obligaciones, sacrificios y tu propia moral. Si lo destruyes no harías más que destruirte a ti mismo. Y de ahí sale la solución, la llave a las cadenas: de ti... de tu esfuerzo... de tu paciencia... Del tiempo.

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Época de Exámenes

1 comentario:

  1. huimos juntas al bar del otro día???? la semana que viene vale??? Tranqui que todo se pasa!!!!

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