A pesar del dolor, te vas dando cuenta de que hay cosas que no funcionaban porque realmente no tenían que funcionar.

Hay gente que simplemente no esta hecha para nosotros.


**

Al igual que una estrella fugaz que ilumina el cielo y una vez que pasa, no volverá.
O la primera gota de lluvia que te cae sobre la cara y tarde o temprano se secará.
Hay personas que vienen y se van,
como si tuvieran una duración determinada en nuestras vidas.


***
Mi problema siempre ha sido que me cuesta elegir.

Porque en cada elección siempre hay una pérdida. Y no, no me gusta perder.

A veces elegimos sin darnos cuenta porque hay una clara diferencia entre lo que queremos y lo que no. Pero cuando tenemos que elegir entre dos cosas que deseamos o dos cosas que son decisivas en nuestra vida, la cuestión cambia. Nos da miedo fallar y equivocarnos. Nos da miedo el sentimiento de arrepentimiento.

Pero la vida es un constante sí o no. Una constante elección.

¿Café o té?

***