Adoro ese momento de inconsciencia
en el que no puedes dejar de reir
en el que te sientes totalmente vivo.
El mundo parece un lugar seguro
y ningún problema anida en tu cabeza.
Ese momento de inconsciencia
lo llamo felicidad.


***

Te creas estados de rabia latente mientras sonríes y haces ver como que nada importa. Es así como te pasas media vida anclado entre la ilusión y la decepción. Moviendote de un lado a otro como un barquito de vela en medio de la marea. Luego te culpas a ti mismo por haber creído en un sueño falso, pero lo cierto es que no tienes nada de culpa... La palabra decepción siempre está escrito por las manos de otro.


***

Están los que esperan que su vida cambie
y los que cambian su vida sin esperar.
Cada uno elige en que grupo quiere estar.


***

Todo estado, elección, punto, camino... en la vida nos deja la duda de si estamos haciendo lo correcto o no. Es una de las consecuencias de crecer. Piensas más, dudas más y acabas teniendo más miedo. Algún día aprenderemos que la vida es realmente un juego de niños donde para ganar siempre tenemos que apostar y arriesgar. Donde debas taparte los ojos y confiar ciegamente en que tus amigos seguirán ahí al abrirlos. Donde es indiferente el bando en el que vayas, que al final de la partida tu adversario te cogera de la mano y te sonreirá. Donde el mayor premio a conseguir es el simple hecho de haber participado y haber estado con la gente que querías.
Por eso los adultos siempre se complican la vida mientras los niños se preguntan ¿Por qué son infelices?


***


Me siento afortunada...

No todo el mundo presencia el declive de uno mismo, el punto de inflexión en el que cambia tu vida, en el que decides asumir todos los riesgos y atreverte a aquello a lo que siempre tuviste miedo. Y es que cuanto menos tienes, menos puedes perder.
Y cuando ya lo has perdido todo...
sólo te queda ganar.


***

Malgastamos demasiada energía en quejarnos de aquello que no nos gusta,
que no nos convence,
que no podemos conseguir...
Tanta que a veces se nos olvida que tenemos todo lo necesario para ser felices.

**

Me conmueve pensar que quizás no sea la única persona con tendencias autodestructivas... que cuando tiene un buen día, espera que algo malo ocurra; y que cuando algo malo pasa, piensa que es lo normal. Y aún así se resigne a creer que vivir es un placer y que sonreir es la solución a la mayoría de los problemas. A pesar de saber que engañarse a uno mismo es más desleal que engañar a los demás.
Quizás otras personas también echan de menos cosas que todavía no han perdido, se preocupan por lo que seguramente no pase nunca y se culpan por cosas que no deberían.
Quién sabe... Quizás existan o quizás no.
En este mundo hay que tener mucha imaginación para no sentirse solo.


***

Y siempre siento...
que necesito a la gente
más de lo que ellos me necesitan a mi


***

Ten valor...
Vete tan lejos que pierdas el miedo a no volver nunca más. Di sí cuando tus instintos lo pidan a gritos, incluso cuando el resto de la gente esté en tu contra. Decide sobre toda tu vida. Sé capaz de dejar atrás a los que te dejaron de querer. Ten la suficiente fuerza para volver a amar siempre. Coge la dirección de caminos que nunca has pisado. Haz las cosas por las que te gustaría ser recordado. Elige si encajar vale más que encontrar la razón por la que estás aquí. Y recuerda siempre que tú eres el único dueño de tu libertad.


***
¿Silencio o demasiado ruido?

La mente humana. A veces nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. El dolor es un sentimiento que el ser humano se crea; las cosas no nos dañan, somos nosotros quien nos dañamos con las cosas.

Parece igual, pero es distinto.

No sufre quien vive malas experiencias, sufre quien afronta esas experiencias con dolor.

¿Qué es bueno y qué es malo?

De por sí... nada. Nuestro alma es quien elige catalogar todo nuestro mundo. No hay nada bueno, ni nada malo. Bien razón tenía el que dijo que la belleza está en los ojos del que mira. Y es que no existe nada bello de por sí, es bello lo que nosotros queramos que sea. Porque en todo hay belleza, en todo hay bondad... en todo hay algo horrible y en todo hay maldad.

El ying y el yang quizá, las dos caras de la moneda, llámalo como quieras.

El mundo nunca estará feliz... porque pase lo que pase siempre habrá satisfechos y siempre habrá descontentos. Suena frustrante ¿no? Inclinar una balanza en constante movimiento.

Pero ¿Por qué? ¿Por qué nos empeñamos en buscar la perfección? Si lo más perfecto de este mundo siempre tendrá su lado bueno y su lado malo. Quizá si la belleza está en los ojos del que mira, la perfección está en la mente del que asume que no hay mal sin bien, ni bien sin mal.

Es feliz quien quiere... no quien tiene suerte.


***

Déjame saber, al menos por una vez, que se siente al estar entre tus brazos.
Déjame vivir contigo uno de esos diálogos sin palabras, que se ejecutan con miradas.
Róbame la respiración momentos antes de decirme "te quiero".
Roza mi piel con tus manos... y con tus besos mis labios.
Deja que mi sueño se escape hacia la realidad por esta vez.
Déjame sentir un sólo momento tu calor en mi invierno, tu fuego en el hielo.
Déjame decidir si merece la pena... vivir junto a ti
o morir sin tu amor.


***
Merezco más de lo que algunos se piensan.
Valgo más de lo que tú me valoras.
Sólo te digo... Jódete si no me quieres,
porque eso es algo que sólo tú te pierdes.


***

Tanto tiempo deseando no sentir para no sufrir...
y ahora sufres porque no sientes.



**

Cuesta imaginar hasta que punto somos capaces de saltarnos nuestras propias reglas. Ponemos en duda nuestras afirmaciones y destruimos partes de nuestra escala moral. Se nos olvida que las acciones tienen consecuencias hasta que nos encontramos con ellas. Sólo en ese encuentro se produce el enfrentamiento entre lo que queriamos y lo que hemos conseguido. Y sin ganador ni vencido, te das cuenta de que siempre hay alguna víctima, algún herido.


***

Ya me da igual... perder o ganar.
Hay batallas que nunca acaban, y yo ya estoy cansada. A veces es mejor retirarse a tiempo, que esperar a que te destruyan.
Y a fin de cuentas, ésta nunca fue mi lucha.


***