
en el que no puedes dejar de reir
en el que te sientes totalmente vivo.
El mundo parece un lugar seguro
y ningún problema anida en tu cabeza.
Ese momento de inconsciencia
lo llamo felicidad.
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¿Silencio o demasiado ruido?La mente humana. A veces nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. El dolor es un sentimiento que el ser humano se crea; las cosas no nos dañan, somos nosotros quien nos dañamos con las cosas.
Parece igual, pero es distinto.
No sufre quien vive malas experiencias, sufre quien afronta esas experiencias con dolor.
¿Qué es bueno y qué es malo?
De por sí... nada. Nuestro alma es quien elige catalogar todo nuestro mundo. No hay nada bueno, ni nada malo. Bien razón tenía el que dijo que la belleza está en los ojos del que mira. Y es que no existe nada bello de por sí, es bello lo que nosotros queramos que sea. Porque en todo hay belleza, en todo hay bondad... en todo hay algo horrible y en todo hay maldad.
El ying y el yang quizá, las dos caras de la moneda, llámalo como quieras.
El mundo nunca estará feliz... porque pase lo que pase siempre habrá satisfechos y siempre habrá descontentos. Suena frustrante ¿no? Inclinar una balanza en constante movimiento.
Pero ¿Por qué? ¿Por qué nos empeñamos en buscar la perfección? Si lo más perfecto de este mundo siempre tendrá su lado bueno y su lado malo. Quizá si la belleza está en los ojos del que mira, la perfección está en la mente del que asume que no hay mal sin bien, ni bien sin mal.
Es feliz quien quiere... no quien tiene suerte.
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Déjame saber, al menos por una vez, que se siente al estar entre tus brazos.