
Los años pasan y muchas veces es inevitable mirar atrás. Hacer un balance de lo que hicimos bien y de lo que no. Sonreir por los buenos momentos y alegrarnos de haber superado los malos.
Pero nos cuesta pasar página cuando debemos hacerlo porque nuestra naturaleza nos
aferra a lo que ya conocemos. Tenemos miedo a lo nuevo. Tenemos miedo al futuro.
Tenemos miedo a la página en blanco.
Pero con suerte, podremos escribir siempre los mismos nombres. Nombres de gente que nos acompañará a lo largo de la historia de nuestra vida. Gente que se encuentra en los recuerdos por los que sonreímos y que nos ayudó a superar esos malos momentos.
Y sé que escribiendo el libro de mi vida,
nunca tendré miedo... nunca... siempre y cuando pueda escribir tu nombre en cada nueva página.
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