
Aquel día fui las frases de un diálogo entre la casualidad y la causalidad. Dos palabras tan parecidas y, a la vez, con significados tan distintos. El uno pensaba que el mundo estaba en mi contra, mientras el otro decía que yo no era más que una víctima de mi propia insensatez...
***
...yo creo que no existen las casualidades que todo es una causa continua...
ResponderEliminarYo creo que me encanta lo que has escrito.
ResponderEliminarMe he quedado de piedra pómez.