Me siento afortunada...

No todo el mundo presencia el declive de uno mismo, el punto de inflexión en el que cambia tu vida, en el que decides asumir todos los riesgos y atreverte a aquello a lo que siempre tuviste miedo. Y es que cuanto menos tienes, menos puedes perder.
Y cuando ya lo has perdido todo...
sólo te queda ganar.


***

2 comentarios: