Uno de mis muchos secretos es que mis cosas buenas no son tan buenas como me gustaría; y mis cosas malas son más malas de lo que desearía. Y quizás el hecho de que no sea ni la mitad de lista, ni la mitad de buena de lo que ni si quiera aparento ser… sea lo que me da más miedo.

¿Acaso sería una locura que un día te enamorases de alguien un poco más guapa, un poco más interesante y con algo más de gracia que yo? 

Al fin y al cabo no es tan difícil pensar que no es que me infravalore, sino que no valgo tanto como algunas personas piensan que lo hago.


***

1 comentario: