Lo más confuso de todo es que a veces parece demasiado claro…

Ni si quiera quiero saberlo, me da miedo. Ante cualquier afirmación o negación, caerá siempre mi duda. Desde hace tiempo me parece que el mundo está loco por esperar en una orilla del mar una ola que vendrá tan sólo para irse de nuevo… arrastrando con ella cientos de caracolas abandonadas, víctimas inconscientes de una naturaleza que, por muy hermosa que sea, acaba siendo cruel.


***

No hay comentarios:

Publicar un comentario