
A veces recuerdo todo aquello que me dijiste, todo aquello que me hiciste. Voy hasta los límites de mi culpabilidad para plantearme hasta que punto tuve algo que ver en la forma en la que me trataste. Y ¿Sabes qué encuentro?
Nada.
Nunca hice nada. Nada por parar cada una de las palabras que lanzabas como dagas envenenadas contra mi corazón. Nada por protegerme de tus manipulaciones. Nada por valorarme más de lo que tú hacías. Nada.
Pero de esa "nada" lo aprendí todo. Porque ahora nada podría hundirme como tú hiciste. Nada.
Ni nadie.
***
de todos los errores se aprende! ;)
ResponderEliminar...nunca nadie dijo tanto sobre nada...:D
ResponderEliminar