Tú mismo me dijiste que te arrepentías de todo lo ocurrido. Aunque no se podía volver atrás ni hacer nada para solucionarlo. Pero que todo acabara no fue cuestión de una decisión o de una acción... Yo no lamento nada...
Nosotros siempre llevamos direcciones opuestas e íbamos por caminos distintos. Simplemente dio la casualidad de que en uno de esos caminos coincidimos en un punto común. Y en lugar de pasar de largo... se cruzaron nuestras miradas.


***

2 comentarios:

  1. ...me encanta pensar que para todo hay un punto en común donde no hay preguntas y todo está simplemente bien...

    ResponderEliminar
  2. Llevo tiempo intentando saber como funciona esto de los caminos y no sabría decir si he avanzado algo.

    No quiero llegar a la conclusión de que depende de mi situacion pienso de una forma u otra, me entiendes?

    Supongo que todo depende del grado que estas dispuesto a desviarte de tu camino, y porsupuesto del camino de la persona.

    ñaaaa!

    ResponderEliminar